ABUSO
El abuso reconoce fundamentalmente dos modalidades. Una es la utilización de la misma droga frente a diferentes estímulos, pero no todos los días. La otra esta caracterizada por la variación en la droga, siempre que no ocurra cotidianamente. En este ultimo caso, el individuo utiliza distintas drogas, de efectos contrarios y en forma compensatoria. Recurre a la cocaína para trabajar hasta la madrugada y luego usa depresores para poder dormir. Así va entrando en un círculo vicioso que es muy difícil de interrumpir aun con ayuda especializada.
Podemos decir que alguien hace uso regular de la droga cuando esta pasa a acompañar los diferentes momentos de su vida, cuando se programa su presenca en ciertas circunstancias precisas, cuando se la empieza a vincular con las instancias gratas de la vida.
ADICCION A LAS DROGAS
Para que una persona sea considerada adicta debe presentar una necesidad imperiosa de consumir una sustancia, que trata de conseguir al costo que sea, sin medir las posibles consecuencias negativas que el acto pueda tener. Estamos en presencia de una adicción cuando esta ejerce una influencia destructiva sobre el individuo que la padece. Debe tratarse de un hábito que entorpece la relación con el entorno social e impide el desenvolvimiento normal de la vida. La adicción surge cuando el ciclo adquiere regularidad en el tiempo y se hace permanente. Las drogas sean legales o ilegales, el uso adictivo se instaura cuando la voluntad deja de dominar los actos del individuo y su objetivo primordial pasa a ser, conseguir y consumir la sustancia de cual depende, aun cuando ese consumo no le proporcione la euforia que obtuvo en otro momento, aunque lo niegue la persona puede llegar a concebir como imposible dejar la droga o ponerse limites. A veces hacen el esfuerzo de dejarlo unos días semanas hasta meses pero el deseo reaparece y ya no puede decidirse por una negativa. Tiene que conseguir la droga por el medio que sea y todo aquello que se ponga adelante de este deseo será acometido con desesperación.
